Accumulations, Visual Dialogues

guillermo Barrios

Arte al Día International, # 120, p. 120-1, Aug-Sep 2007

Acumulaciones, diálogos visuales

A partir de una intensa fase de trabajo en conjunto, Isabel Cisneros y Vicente Antonorsi han hecho público un “diálogo visual” que se ha revelado a la vez enriquecedor y desafiante. Durante un tiempo que tuvo que ser extendido por el interés que generó, un contingente de más de ocho mil visitantes se ha hecho emocionado testigo – entre la admonición y la exaltación – de una aventura del arte canalizada por un ánimo de encuentro e interpretación de sentidos. Los programas creativos de ambos artistas, de inequívoco sello personal, se han retado a avanzar más allá de sus coincidencias de entrada: el trabajo con la triada nodo-módulo-fragmento y la reducción geométrica e interpretación lírica de formas naturales. 

El proyecto se ha planteado la destilación y la transfusión recíproca de elementos esenciales a partir del desgarramiento, la franca apertura de cada programa frente al otro. En este encuentro Antonorsi ha convocado a sus ensamblajes las táselas de gres, aunque no los adminículos industriales que Cisneros incorpora comúnmente en su obra, la cual, a su vez, se ha hecho permeable a la “materia viva” con los que aquél construye su imaginario. La muestra, bajo la cuidadosa mirada del curador Miguel Miguel, se ha planteado en torno a sus propósitos: el espectador inicia el itinerario flanqueado por ejercicios murales – las “extensiones” de una y los “canales” del otro – que juegan a desdibujar fronteras, para avanzar a sucesivas estaciones teñidas alternadamente por pulsaciones de fusión o afirmación de territorios. Al final, cuando han retomado el curso cotidiano de su trabajo, ambos artistas suman para sí la certeza de una experiencia de afirmación autora como protagonistas de una comunidad creadora que se desafía a tejer lazos orgánicos para potenciarse. 

Accumulations, Visual Dialogues

Following an intense phase of collaborative work, Isabel Cisneros and Vicente Antonorsi have made public a “visual dialogue” which has proved to be at the same time enriching and challenging. Throughout a period of time which had to be extended due to the great interest aroused, a contingent of more than eight thousand visitors whose reactions ranged from admonition to exaltation, were witness to an artistic adventure catalyzed by a frame of mind that fosters a convergence and interpretation of meanings. The creative programs of both these artists, which bear an unequivocal personal imprint, accepted the challenge to go beyond their initial coincidences: the work with the node-module-fragment triad and geometric reduction and lyrical interpretation of natural forms

The project proposed the distilment and reciprocal transfusion of essential elements based on the disembodiment, the honest opening of each program to one another. In this encounter, Antonorsi summoned ceramic tiles to his assemblages, although he did not include the industrial gadgets that Cisneros commonly incorporates in her work, which, in turn, became permeable to the “live matter” with which the former constructs his imagery. Under the watchful eye of curator Miguel Miguel, the show was structured in such a way as to meet its purposes: the spectator began the tour of the exhibit flanked by mural exercises – Cisneros’s “extrusions” and Antonorsi’s “channels” – playing a game of blurring boundaries to move on to successive stations alternately tinged by the drive to fuse territories or affirm sovereignty over them. At the end of the process, when resuming the normal course of their activities, both artists benefit from the certainty of having incorporated an experience of authorial affirmation as protagonists of a creative community that takes up the challenge of weaving organic bonds to enhance its potential.

Isabel Cisneros

Isabel Cisneros

por Alberto Asprino, 2005

“Nunca me había sentido tan metida en mi trabajo,
y que se pareciera tanto a mí”
Isabel Cisneros, 2005
Hace cinco años, Isabel Cisneros se propuso cambiar de rumbo y plantearse nuevos proyectos de vida, a nivel personal y profesional. Esa decisión la lleva a ausentarse un tiempo del país y la involucra con nuevos escenarios existenciales. Con nuevos paisajes y geografías del Ser.
Curiosamente, se va dejando muchas cosas atrás, pero también llevándose otras queridas consigo, entre otras, su pasión por la cerámica. Se equipa de ella y va en busca de horizontes renovadores para su indagación y exploración plástica.
Antes de irse, le pedí me dejara una obra “por si a caso” surgía alguna exposición. Precisamente ese trabajo del 2000 “Atrapados en la Red”, se convierte en un antes y un después de su viaje, y representa en ese contexto expositivo una referencia del giro y los aires renovadores que viene experimentando últimamente el quehacer cerámico nacional.
Da pie, por su parte, para que Cisneros canalice ya de regreso a su tierra, proyectos de envergadura, sensibles por su trato, complejos por su ingrediente emocional.
De allí que su hacer cerámica cambie porque su hacer vida le pidió cambio. Tanto así que Cisneros y obra se han vuelto más cómplices de sí mismas.
Ahora el refugio creador es más placentero, se disfruta más. La complejidad técnica se libera, se domina, se hace menos ansiosa. Un tanto más cerebral, más vivencial.
Cisneros insiste en la cerámica porque la arcilla es, de todos los materiales. la que le permite crear lo que quiere.
Ese espacio y tiempo del crear también ha cambiado. Sin dejar de sobar la arcilla blanca, casi de apariencia de porcelana, se somete a un proceso artesanal que controla casi matemáticamente. El diseño de cada pieza está previamente pensado, cada detalle, cada engranaje, cada amarre.
La tejedura de esas pequeñas “celdas” se va ensamblando con otros materiales no cerámicos, que requieren ahora ser buscados, ser descubiertos o redescubiertos. Hacen comunión para formar superficies que aunque planas, crean su propio espacio interior. Tocan la arquitectura de los elementos para hacerse libres, para sugerir movimiento. Hilos de acero y pequeñas cuentas y canutillos de vidrio se hacen articulación, piel, estructura corporal.
Urdimbre de su creadora. Urdimbre contemporánea del hecho artístico. Urdimbre del todo.
La obra reciente de Isabel Cisneros delata un goce interior que nos permite reivindicar la verdadera esencia de la cerámica. Nuestra necesidad de hacer arte.
Por ahí van sus fuegos.

“I have never been so involved
and identified with my work”
Isabel Cisneros, 2005
Five years ago, Isabel Cisneros was determined to move forward in a different way and search for new life projects, both personally and professionally. This decision makes her temporarily move out of her country. While overseas, she gets involved with new existential scenarios, new landscapes and new geographies of the human being.
Interestingly enough, she leaves many aspects of her life behind. At the same time, she takes some, as it was her passion for Ceramics. This passion fulfills her as she searches for new horizons which will enrich both her investigation and artistic exploration.
I asked her to leave me one of her art works before she left “just in case” there would be an exhibition. That piece of work from 2000, “Atrapados en la Red”, became a “before” and an “after” of her journey, representing a reference to the changes and new tendencies which have impacted on a new focus on Ceramics in Venezuela.
At the same time, back in her homeland, it sets up a beginning for Cisneros to establish a structure of more elaborated projects both sensitive and complex because of their emotional ingredient.
Through personal change, her work with clay has evolved to combine aspects of Cisneros’ personality with her unique artistic creations.
Creativity is more pleasant now, more enjoyable. The complexity of technique releases more freedom, as it is less rigid and more fulfilling. Isabel’s work displays a more thoughtful and vivid approach.
Cisneros prefers working with clay, as it allows her to freely create what she desires.
The space and time for creativity has evolved. She finds herself in an artisan process that is mathematically controlled while manipulating white clay, almost with the look of porcelain. Every detail, link, thread and the design of each piece is thoroughly planned.
The weaving of each small cell is assembled with non-clay materials that need to be looked for, discovered or rediscovered. Together, they form plain surfaces with their own interior space. They touch elements of Architecture to free themselves, to suggest movement. Steel thread, counters and glass beads become articulation, skin and body structure.
A plot from her creator. A plot of the contemporary artistic fact. A plot of the whole.
Isabel Cisneros’ recent work expresses her inner satisfaction which allows us to reclaim the real essence of Ceramics. Our need to make art.
And her flame keeps burning