Un hilo conductor que entrelaza y expande múltiples luchas.
Ahora sólo eres un testigo. Si volteas la cara, la verdad te saltará el cuello y te doblegará para enfrentarte de nuevo a estos terribles errores.
Hellen Todd, activista. 1911
Esta pieza quiere rendir homenaje a la sumatoria de esfuerzos que se han realizado en la defensa de los derechos de las mujeres trabajadoras de la industria textil.
En 1900 se formó el Sindicato Internacional de mujeres trabajadoras textiles, International Ladies Garment Workers Union, en USA, y ya para los años 1909 y 1910 se habían protagonizado dos importantes huelgas: La gran revuelta y El levantamiento de las 20.000. Un lamentable suceso en la industria textil en 1911 fue el detonante de significativas discusiones en las normas laborales, y en 1915 se aprobaron más de 36 nuevas leyes, que incluyeron el límite de la jornada laboral a 54 horas semanales, mejoras en seguridad e higiene, prohibiciones a trabajos clandestinos y contrataciones de niños.
El incendio de la Triangle Shirt Waist Factory (Fábrica de camisas Triangle) es la segunda mayor tragedia en Nueva York, sólo precida por los hechos ocurridos el 11 de septiembre del 2001. El 28 de marzo, a las 4:40 de la tarde y en sólo 18 minutos, el fuego causó la muerte de 146 trabajadores textiles (123 mujeres y 23 hombres): 52 por quemaduras o asfixia, 36 al tratar de escapar por el hueco del montacargas y 58 por saltar al vacío desde los pisos octavo, noveno y décimo.
Cabe acotar aquí que -desde hacía dos años y gracias a la anteriores huelgas- se había establecido que el horario de trabajo de los días sábados se había reducido de 8 a 12 del mediodía, norma que los dueños de la fábrica ignoraron. Para el momento del incendio, sólo la fábrica estaba operativa y el resto del edificio estaba desocupado.
Son muchas las razones que contribuyeron a que este incendio cobrara tantas vidas, todas ellas relacionadas a las pésimas condiciones a las que estaban sometidos estos trabajadores. La principal: la imposibilidad de salir del edificio en llamas ya que los responsables de la fábrica habían cerrado todas las puertas de las escaleras y salidas para evitar descansos o robos de materiales.
Pero otros factores agravaron la situación: al no haber alarma contra incendios, muchas trabajadoras solo supieron del incendio al ver las llamas. Al estar muy congestionada el área de trabajo, (8 mesones con 288 máquinas de coser) la evacuación fue muy lenta. La ventilación era escasa y por todos lados había material inflamable: barriles de aceite para lubricar las máquinas, patrones de papel en las paredes, tobos llenos de recortes de tela, y una gran nube conformada por hileras de camisas terminadas que colgaban del techo, ya que la fábrica no poseía depósito.
A todo esto, se suma un circunstancia muy cruel: las camisas que se fabricaban en Triangle son un símbolo de la mujer moderna, independiente, trabajadora, que había dejado de lado las restricciones del corsé. Estas camisas eran cosidas por inmigrantes (de 146 víctimas, 125 tenían menos de dos años de haber entrado a los Estados Unidos), sub-pagados, casi esclavizados y con edades que oscilaban entre 14 y 43.A partir de este hecho, la esquina donde estaba la fábrica se convirtió en un punto importante de manifestaciones en torno a los derechos laborales, y muchos autores refieren que marzo se declara mes de la mujer en honor a estas costureras.