Cestas del siglo XXI

José Roberto Coppola, 2013

La ceramista y escultora Isabel Cisneros reinterpreta técnicas de cestería wayúu desde una apuesta avant garde.

En la inquieta exploración de tejidos volumétricos desde nuevos materiales, Isabel Cisneros imaginó una serie de canastos escultóricos transformables

En una poética de los volúmenes. En la tenuidad de las tramas. En la ductilidad de las formas. En una pesquisa y aproximación enteramente empírica la ceramista y escultora Isabel Cisneros creó una serie de canastos con los que reinterpreta, intuitiva y audaz, técnicas de cestería wayúu desde una apuesta avant garde. En esta inquietud la artista hizo una pausa con la arcilla para explorar otros materiales en la urdimbre. Así, se acercó a los cordones elásticos, tiras de brassieres, cintas para flejar cajas, cintas de sillas de jardín, mallas de tocados de novia, tubos para instalaciones eléctricas para reconocer, en un propio lenguaje, las potencialidades de insumos sintéticos con los que quería hacer pruebas de tejidos en una nueva investigación, un nuevo antojo.

Con instinto y ensayo la artista comenzó a hacer pruebas con registros diferentes. “Toda mi relación con el tejido es experimental”, asoma en confesión Cisneros. Ya desde su trabajo con la cerámica la artista había examinado el tejido con módulos en pequeños formatos en piezas maleables y transformables. “En mi obra la flexibilidad me atrae muchísimo. La entiendo como adaptación, interactividad y como los cambios de los signos de los tiempos”.

Afanosa y curiosa, Cisneros se propuso entender los novedosos elementos que tenía en manos. De ese tejer y destejer, después de muchas pruebas de entrelazados ha encontrado otras posibilidades con los volúmenes y la tridimensionalidad. Y desde lo táctil, en ese descubrimiento y reconocimiento, la artista ha conseguido domesticar cada material hasta transformarlo en lo que quiere. “Me gusta llevar los materiales al extremo”, sentencia.

Muchas de las cestas de Cisneros son de volúmenes dóciles, que se transforman en la superficie y en el espacio, que se reconvierten por el gramaje y la liviandad de las estructuras. “Son obras complejas, densas, pesadas”.
Los tejidos de las cestas son de sutiles sinuosidades y de armónicas inflexiones que se generan desde elementos pensados para otro uso. “Hay una cosa perversamente orgánica de algo inorgánico y abstracto”, desliza la artista cuando evalúa su obra. Eso que busca: que tenga un pliegue, una arruga, una ondulación, una irregularidad, un doblez que ocurre de forma instantánea, accidental, fortuita, en un gesto irrepetible. Como esa pieza que no volverá a ser la misma cuando el tacto la hace suya, la corrompe y la abandona otra vez. Y no sólo se deja embelesar con materiales por su belleza porque siempre tiene en cuenta su tenacidad. “Trato de usar materiales con mucha resistencia. No busco lo efímero en mi trabajo”.
Desde un proceso que no anticipa, en el que hace y deshace –“sin piedad para desarmar”– y en un trabajo repetitivo Cisneros crea la arquitectura vanguardista de sus cestas. “A mí me gusta aprovechar el material y que no quede desperdicio. Yo no calculo los resultados. Me gusta lo inesperado, la sorpresa”. Como sus piezas, de volúmenes que cambian, que se reconvierten, que se vuelven otros, en una evolución infinita.

Tejidos de barro

Los tejidos de arcilla de la ceramista y escultora Isabel Cisneros urden un original discurso plástico. En esa idea y desde hace algún tiempo ha desarrollado una serie de piezas, como de tapices de cuentas de arcilla, en volúmenes transformables que generan otras formas en el espacio.

“Estaba cansada de la arcilla, de su peso, fragilidad, opacidad y rigidez y empecé a perforarla tratando de buscarle aire”, cuenta la artista. Así empezó a descubrir las formas de nuevos tejidos hechos de tierra seca en un lenguaje que ha hecho suyo.

Baskets of XXI century

In the restless exploration of volumetric tissue from new materials, Isabel Cisneros imagined a series of sculptural convertible baskets.

In a poetic volumes. In the dimness of the frames. In ductility of forms. In an entirely empirical approach research, ceramist and sculptor Isabel Cisneros created a series of baskets with reinterpreting, intuitive and bold, Wayuu basketry techniques from a bet Avant Garde. In this concern the artist paused with clay to explore other materials in the warp. So, she approached the elastic cords, bras straps, box strapping tapes, bridal meshes, electric pipes for state, in her own language, the potential of synthetic materials for test new textile patterns tissue, her new will.
With the artist’s instinct and testing, she began testing. ”My whole relationship with the tissue is experimental” Cisneros looms in confession. Since his work with ceramics artist had examined the tissue with smaller modules formats into a malleable and transformable pieces. ”In my work flexibility attracts me a lot. I understand it as adaptation, interactivity and changes by the signs of the time”.

Eager and curious, Cisneros aimed to understand the new elements that she held. In this weaving and unweaving, after many tests, she found other possibilities intertwined with the volumes and dimensionality. And from the tactile, in this discovery, the artist has managed to domesticate each material to transform it into what she want. ”I like to force materials to the edge” sentence. Many Cisneros baskets are docile volumes, which are transformed by the surface and space, which are reconverted by the weight and the lightness of the structures. ”These works are complex, dense, heavy”.
The baskets are woven with subtle harmonic intricacies and inflections that are generated from elements designed for another use. ”There is something unreasonably organic generated by something reasonably inorganic and abstract”, slide the artist when evaluating his work. What she looks for: a crease, a wrinkle, a ripple, an irregularity, a fold that occurs instantly, accidental, fortuitous, in a repeated gesture. A piece will never be the same when touch corrupted and leaves it again. And she’s not only enthralled by materials’ beauty, She always takes into account their tenacity. ”I try to use materials with much resistance. I seek not for the ephemeral in my work.”

From a process that does not anticipate, which she makes and breaks -”no mercy to disarm”- and repetitive work Cisneros creates avant-garde architecture of their baskets. ”I like to take advantage of the material and that it is not wasted. I did not calculate the results. I like the unexpected, the surprise”. As in her pieces: changing and reconverted, which become another in a infinite evolution.

Clay Textiles

Tissues from clay conceive an original artistic discourse. In this idea she has developed a number of pieces for some time, as clay textiles, convertible volumes that generate other forms in space.

“I was tired of the clay, its weight, fragility, opacity and rigidity and began to pierce it looking for air”, says the artist. Then, she began to discover new forms of fabrics made of dry land in her own language.